El Modelo


Al igual que nuestros padres y los miembros de nuestra familia, no nos damos cuenta de la fuerza con qué nuestra vida está controlada por nuestros patrones de respuesta automática porque ellos son como parte de nosotros al haver sido normalizados por su uso habitual. Reconocer tales patrones es un proceso que nos brinda autoridad, porque nos permite observar nuestra programación interna negativa, para que podamos reemplazarla con una alternativa amorosa.

Nuestros arquetipos familiares internos influyen profundamente en nuestras vidas gobernando como reaccionamos con las personas y situaciones. Ellos trabajan juntos dentro de nosotros de forma tanto amorosa, como no amorosa, siguiendo secuencias específicas que llegan a ser nuestros patrones de respuesta automática para muchas circunstancias de la vida.

Un Modelo, Muchas Variaciones

Aunque todo el mundo tiene los mismos arquetipos, cuatro amados y cuatro no amados, las personas expresan estos arquetipos de diferentes maneras, dependiendo de dónde están localizados en los compartimentos de su ser. Esta posición es determinada por el patrón arquetípico primario, que opera en el ambiente de la persona durante los años de formación. Cada arquetipo ocupa una de las cuatro posiciones: la mente supraconsciente que corresponde con el cuadrante espiritual; la mente consciente que corresponde con el cuadrante mental; la mente subconsciente que corresponde con el cuadrante emocional, y la mente inconsciente que corresponde con el cuadrante físico. El arquetipo supraconsciente influye fuertemente en lo que la persona aspira. El arquetipo consciente influye fuertemente en como la persona piensa. El arquetipo subconsciente influye fuertemente en lo que la persona siente. Y el arquetipo inconsciente influye muy fuertemente en lo que no nos gusta de las otras personas porque él representa el yo rechazado que proyectamos hacia lo que denominamos " personas difíciles. "

Nuestro arquetipo consciente es nuestro arquetipo primario. Nuestro arquetipo subconsciente es nuestro arquetipo secundario. Estos dos arquetipos son los más accesibles en nosotros y los más percibidos por los demás. Nuestros arquetipos supraconsciente e inconsciente son usualmente los más difíciles de acceder que nuestros arquetipos consciente y subconsciente, el inconsciente es el más difícil, porque nos resistimos a poseerlo.